San Juan Crisóstomo.
Hubo quienes aseguraron que estas homilías no eran auténticas. Otros afirmaron que sí lo eran, pero que no estaban pulidas ni castigadas. Sin embargo, en las explicaciones morales, verdadero campo oratorio del Crisóstomo, todos están de acuerdo en que son ciertamente auténticas y muy útiles.