Rvdo. Pedro de la Inmaculada Muñoz Iranzo.
Es la vida sencilla de una religiosa que siendo muy joven ofreció su vida en el silencio del claustro y sin llamar la atención, por la santificación de los sacerdotes y almas consagradas, entregada del todo a Dios por el camino de la humildad, del silencio, del amor y de la constante alegría de morir día a día a sus propia voluntad.