Sor Lucía.
Sometida por incesantes y repetidas preguntas sobre las apariciones y los videntes, sobre el Mensaje recibido y la razón de ser de algunas peticiones a ella formuladas, La Hermana Lucia, no siendo posible responder individualmente a todas las personas, pidió a la Santa Sede autorización, que le fue concedida, para componer un escrito donde pudiese dar respuesta de forma global, a las múltiples interpretaciones recibidas.
Así nació esta obra. Se trata de una larga carta de autoría y entera responsabilidad de la Hermana Lucia, dirigida a todos cuantos le hicieron llegar sus dudas, preguntas, inquietudes, anhelos de mayor fidelidad, aquello que el Cielo pidió en la Cova de Iria.